El día 12/9/14 se llevo al pleno una declaración institucional en contra de la instalación de la planta de tratamiento de residuos de la mancomunidad del Este en el municipio de Loeches.

 

El grupo Popular voto en contra y salió adelante con los votos a favor de independientes y socialista.

Somos Villalbilla se tiene que sumar a esta declaración, porque entendemos que el municipio de Villalbilla y sus vecinos a la cabeza ya han mostrado su solidaridad albergando durante 30 años un vertedero a escasa distancia de nuestros hogares y la construcción de otro macrovertedero que linde con Villalbilla es un abuso que no estamos dispuestos a conceder sin haber luchado.

Somos Villalbilla esta en contra del potencial peligro para el medio ambiente y la salud humana, animal o vegetal.

 

Este principio exige la adopción de medidas de protección antes que se produzca realmente el deterioro del medio ambiente, operando ante la amenaza a la salud y al medio, bajo la falta de certeza científica sobre sus causas y efectos. En este sentido podemos observar claramente que solamente los informes aportados son por estudios ligados a la industria que beneficia directamente a la puesta en funcionamiento de este tipo de instalaciones, están incondicionalmente a favor de la proliferación de este tipo de plantas, seria un atentado a la inteligencia considerar que estamos ante una simple coincidencia.

 

Al otorgar el beneficio de la duda a las cuestiones técnicas implícitas en el proyecto de la planta de Loeches, son los que se encuentran a favor de la planta los que caen en la trampa de la lógica científica que va de la mano de la industria. Esta lógica perversa aplicada a determinados avances técnicos, viene a decir algo así como que si no se ha demostrado empiricamente que un avance científico es malo para la salud, entonces es una tecnología apta para ser utilizada. Es una lógica cercana a la inmediatez de los negocios que buscan un beneficio rápido y tan lejano de lo que podríamos denominar el interes general y la solidaridad intergeneracional, rompe con el espíritu de "Principio de Prudencia " amparado por el derecho internacional.

 

Es una injusticia social desde el punto de vista regional para Villalbilla volver a sufrir otro macrovertedero, si los residuos los generamos todos las consecuencias de su tratamiento deberían ser asumidas de manera equivalente, a través de un despliegue mas equilibrado en el territorio de este tipo de instalaciones.

 

Nos apoyamos en todos aquellos vecinos que han expresado su malestar ante esta situación y que cuenta con un rechazo radical ante este proyecto, que pone en riesgo nuestra calidad de vida y salud.

Si el pueblo es soberano, los cargos y fuerzas políticas tenemos que estar a la altura y a su servicio, la fuerte oposición popular es razón más que suficiente para que asuman legítimamente como representantes del pueblo la misma posición de rechazo absoluto a la construcción de la planta.

 

Seria imposible demostrar por pura lógica las consecuencia perjudiciales a medio y largo plazo sobre determinadas tecnologías experimentales presentes en el proyecto y que por lo tanto están en periodo de investigación y desarrollo.

 

Consideramos este aspecto como muy grave ya que a la instalación de la planta de residuos de Loeches nos hará participes de un experimento en el cual nos jugamos la salud y la de nuestros hijos.

 

Desde Somos Villalbilla les emplazamos a que asuman el sentir popular de nuestro municipio y aunaremos todos los esfuerzos con los medios posibles en la paralización de este proyecto.

 

Y recordamos el aire, agua y nuestros parajes naturales son bienes comunes para el beneficio de nuestros herederos.